viernes, 25 de febrero de 2011

LA DIABETES



La enfermedad más común de los seres humanos:

La diabetes se presenta en la mayoría de los casos en personas con exceso de peso y vida sedentaria. En poblaciones con poca incidencia de obesidad, son raros los casos de diabetes, sobre todo si se les compara con los núcleos de población donde la obesidad es frecuente.
El número de personas que la padece en todo el mundo se ha incrementado en las décadas recientes. Hace algunos años, ser diagnosticado con diabetes era casi una sentencia. Pero los avances de la medicina han modificado el panorama: en la actualidad, con un régimen y una atención adecuados, se puede tener una mejor calidad de vida. Hablemos de este padecimiento.
La diabetes se ha convertido en un tema frecuente en nuestros días: millones de personas alrededor del mundo la padecen. Sin embargo, gracias a los avances tecnológicos hoy en día es posible tener un diagnóstico precoz que, junto con un tratamiento correcto, retrase o incluso evite la aparición de los efectos colaterales en el organismo (daños en los ojos, corazón, riñones, etcétera) que ésta ocasiona, logrando así una vida igual a la de cualquier otra persona en calidad y tiempo.
Conocer sus tipos, síntomas y características, son piezas clave para estar alertas ante su posible aparición. Lo primero que se debe saber es que la diabetes, según lo explica la American Diabetes Asociación, se desarrolla cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no utiliza esta sustancia de manera eficaz.
Esto ocasiona que aumenten los niveles de glucosa que circulan por la sangre, o que disminuya el aprovechamiento de la misma. Por lo tanto, la posibilidad de que varios de nuestros órganos corporales se dañen —sobre todo los vasos sanguíneos y los nervios— es mayor. Por tal razón, mantener el nivel de azúcar dentro de los estándares normales previene complicaciones a largo plazo.
Como se menciona en el libro Principios de medicina interna de Braunwald, existen dos formas de diabetes.
La tipo 1, en la cual regularmente los pacientes son niños y jóvenes que requieren insulina para su tratamiento, pues el cuerpo ha dejado de producirla.
La tipo 2 se presenta con mayor frecuencia en personas mayores de 40 años y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), abarca a más de un 85 por ciento de los diabéticos. En este caso, el cuerpo continúa produciendo cierta cantidad de insulina, pero las células ignoran su presencia. Con el tiempo, esto da como resultado el agotamiento del páncreas y un consecuente aumento de la glucosa en la sangre.

Estadísticas Estudios realizados por la Federación Internacional de la Diabetes señalan
que hay aproximadamente 143 millones de personas que padecen esta enfermedad en todo el mundo. Está previsto que esta cifra se eleve a 300 millones para el año 2025, debido principalmente al aumento, envejecimiento y urbanización de la población.
En los países en vías de desarrollo, estas cifras representan un incremento del 170 por ciento de casos, y en los países desarrollados un aumento del 42 por ciento.
Síntomas
Tipo 1: Orina frecuente. Sensación de hormigueo. Cansancio. Visión borrosa. Apetito constante. Problemas en la piel. Pérdida de peso inexplicable. Cicatrización lenta. Mucha sed.
Tipo 2: Orina frecuente. Visión borrosa. Hambre excesiva. Respiración rápida. Dolor abdominal.
La insulina y su importancia
En entrevista para OM, la Dra. Diana Tirado Gutiérrez, médico general, explica lo siguiente: “la insulina es una hormona producida por las células beta del páncreas. Tiene como función principal regular las concentraciones de glucosa en la sangre para que éstas no se eleven, puedan entrar en las células y así convertirse en energía. Sin la insulina el cuerpo no es capaz de procesar los alimentos para su funcionamiento metabólico normal, lo que origina un desequilibrio en todo el sistema”.
Cuidar lo que se come En los últimos reportes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se reveló que un gran porcentaje de personas recurre a los alimentos industrializados ricos en azúcares, ya sea por costumbre o por comodidad.
Lo que se ignora es que con esta práctica se puede hacer más daño que beneficio al organismo. El consumo excesivo de dulces, pasteles, galletas, helados y bebidas azucaradas sustituye en gran medida el aporte energético que puede proporcionar una alimentación balanceada basada en frutas, verduras, vegetales y fibra misma
.
La Naturaleza nos ha entregado solución para todos nuestros males, la madre tierra nos tiene abundancia de salud si la sabemos buscar, yo mismo tuve diabetes, Presión alta, una lesión al corazón y pesaba 45 kilos más que ahora, hoy día estoy más joven y sano que una lechuga, mi esposa no tiene el bazo, vesícula, apéndice y ovario izquierdo gracias a la medicina tradicional que además le provocaron un tumor carcinoide en el estomago, hoy día goza de mas salud que gran mayoría de la gente, saber nutrirnos, como nutrirnos y de qué forma nutrirnos, no apenas nos alarga la vida, sino nos sana y permite una vida placentera en unión con el universo, en armonía con la madre tierra y en ayudar a la las personas a encontrar la misma salud y paz interior.




Gracias a que existe la nutrición orto molecular millones de vidas como las nuestras han sido cambiadas, como lo Alba Corvalan, de San Lorenzo, Paraguay.




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